Como caótica podríamos definir la situación de varios municipios de la entidad, agobiados por el recorte presupuestal anunciado en días pasados, distintos ayuntamientos en voz de sus ediles han prendido los focos de alerta ante el riesgo de ingobernabilidad, y es que al no contar con recursos económicos suficientes no se podrá recoger la basura, mantener alumbrados, atender a la población, vigilar las calles, mucho menos pagar la nómina de la primera quincena de agosto. Y mientras el plazo se cumple, algunos ayuntamientos ya aplican medidas, Apetatitlán de Antonio Carvajal ya anunció que despedirá personal y suspenderá la realización de determinadas obras públicas, así como programas de apoyo social, situación similar atraviesan los municipios de Tlaxcala, Yauhquemecan, Apizaco, Tepetitla, Calpulalpan, entre otros.
Lo de menos definitivamente sería cerrar alcaldías y dejar de atender al público para evitar gastos, pero ¿quién se hará cargo de la seguridad pública y la limpieza de las calles por ejemplo?


